Servicio de evaluación diferencial de TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se caracteriza principalmente por sintomatología de inatención, impulsividad e hiperactividad. Tiene origen neurobiológico y tradicionalmente, se ha considerado un trastorno de la infancia y la adolescencia, pero también presenta una alta prevalencia en población adulta.

En la investigación más reciente, se ha demostrado que la inatención se relaciona con un menor espesor en regiones frontales del cerebro e incluso se han identificado una serie de genes que han sido candidatos para la expresión del TDAH. Esto nos lleva a pensar que el TDAH existe y que su correcto diagnóstico y posterior tratamiento puede llevar a que la persona pueda vivir de manera más plena y adaptada a su entorno.

No obstante, también existe el debate en el que se plantea la existencia de un sobrediagnóstico que puede estar llevando a la sobremedicación de personas que pudieran estar erróneamente diagnosticadas de TDAH. En la actualidad son muchos los profesionales que consideran que esta realidad puede estar relacionada, en bastantes casos, con un conjunto de manifestaciones somáticas derivadas de un conflicto interno de la persona o de un déficit en la construcción de su psique. También se habla de la posible relevancia de las alteraciones en la dinámica familiar, de los cambios sociales y culturales o incluso del papel de la crianza de los progenitores. Esto significa que, en muchas ocasiones, detrás de un diagnóstico de TDAH, realmente nos podemos encontrar con otro tipo de realidad en la que los factores relacionales tienen un papel fundamental.

Como en cualquier realidad clínica, el correcto diagnóstico es algo fundamental en vistas a la mejora de la vida de la persona. Desde el Instituto Bios de Psicoterapia Integrativa, ofrecemos un servicio de evaluación diferencial del TDAH en el que nos aproximamos de manera más detallada y holística a la realidad de la persona con el objetivo de comprender el verdadero alcance que ésta tiene para ella. Gracias a esta evaluación, nos comprometemos a acompañar a la persona en la búsqueda de un camino dirigido al bienestar de un modo más congruente con su realidad y necesidades específicas.

Para ello, ofrecemos un proceso de evaluación psicológica (en conjunto con una psiquiátrica, si así procediese) compuesto por una serie de entrevistas con la persona o con personas relevantes de su entorno. A esta evaluación le sigue la aplicación de una batería de pruebas psicológicas objetivas y que concluye con la realización de un informe de devolución a fin de ofrecer a la persona un diagnóstico más preciso y diferencial del potencial trastorno de TDAH (si así se considerase) con orientaciones a seguir y sugerencias de tratamiento.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) existe, y el tratamiento diseñado para las personas a las que les es correctamente diagnosticado es fundamental para mejorar su calidad de vida. No obstante, la realidad clínica nos ha demostrado que, en ocasiones, también existe un sobrediagnóstico de este trastorno y que, en muchas de estas situaciones, detrás de la etiqueta diagnóstica de TDAH nos encontramos con niños, adolescentes y/o adultos que presentan una serie de manifestaciones somáticas, psicológicas y conductuales que vienen derivadas de conflictos internos subyacentes de dificultades emocionales o relacionales.

Como en cualquier realidad clínica, el correcto diagnóstico es algo fundamental en vistas a la mejora de la vida de la persona. Desde el Instituto Bios de Psicoterapia Integrativa, ofrecemos un servicio de evaluación diferencial del TDAH en el que nos aproximamos de manera más detallada y holística a la realidad de la persona con el objetivo de comprender el verdadero alcance que ésta tiene para ella. Gracias a esta evaluación, nos comprometemos a acompañar a la persona en la búsqueda de un camino dirigido al bienestar de un modo más congruente con su realidad y necesidades específicas.

Para ello, ofrecemos un proceso de evaluación psicológica (en conjunto con una psiquiátrica, si así procediese) compuesto por una serie de entrevistas con la persona o con personas relevantes de su entorno. A esta evaluación le sigue la aplicación de una batería de pruebas objetivas que concluye con la realización de un informe de devolución a fin de ofrecer a la persona un diagnóstico más preciso y diferencial del trastorno de TDAH (si así se considerase) con orientaciones a seguir y sugerencias de tratamiento.